¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que viste el mar? En un fragmento de su autobiografía "Vivir para contarla", el novelista colombiano Gabriel García Márquez nos cuenta la siguiente anécdota sobre lo que ocurrió cuando su abuelo intentó enseñarle la imagen del mar en un diccionario ilustrado:
"No recuerdo cuándo oí
hablar del mar por primera vez, ni cuál era la imagen anticipada que me había
formado de él a través de los relatos de adultos. Mi abuelo había querido
mostrármelo en el embrollo de su viejo diccionario descosido, y no pudo
encontrarlo. Cuando se restableció del desconcierto, lo remendó con una
explicación que merecía ser válida: "Hay palabras que no están porque todo el
mudo sabe lo que significan". Fue por ese fracaso que se hizo llevar de Santa
Marta un diccionario ilustrado que tenía en el lomo
un dibujo de Atlante con la bóveda celeste en los hombros. Este fue el primero
de los incontables diccionarios de todo que tuve en mi vida, y lo leí como una
novela en la escuela primaria, en orden alfabético y sin entenderlo apenas. Ahi
encontró mi abuelo la definición del mar que se le había perdido en el otro:
"Gran extensión de agua salada que cubre la mayor parte del globo". Con
semejante vaguedad, por supuesto, jamás hubiera reconocido el mar si mi abuelo
no me hubiera dicho que lo tenía frente a mis ojos. Pues ninguna de mis imágenes
previas se correspondía con aquel piélago sórdido, en cuya playa de caliche era
imposible caminar por entre ramazones de mangles podridos y astillas de
caracoles. Era horrible".
Querido homolector del futuro, te propongo que intentes recordar y recrear la primera vez que viste el mar en un microrrelato que no supere las 200 palabras. Puedes tirar del hilo de la memoria o dejarte llevar por el dictado de la ficción.
MEMORIAS DE MARCOS
ResponderEliminarSiempre hay una primera vez, me decía mi abuelo antes de aprender cosas nuevas, como: andar, hablar, escribir y hasta antes de montar en bici.
Pero aquellos tiempos pasaron, él murió y yo ya soy mayorcito para comenzar mi viaje. ¡Qué!, ¿qué aún no me he presentado? Bueno mi nombre es Marcos tengo 15 años, vengo de madrid y sí, soy un chico. Como iba diciendo, pienso hacer todas las cosas que aparecen en la libreta que escribió mi abuelo antes de morir . La primera es ir al mar, supongo que en su época estarían tan ocupados con las guerras que al pobre no le dio tiempo ni a disfrutar de las vacaciones en la playa, aunque yo tampoco he podido llegar a disfrutar del mar por el momento. Ahora mismo voy de viaje a Murcia.
4 horas y media más tarde:
Acabo de llegar, son las 12:01 y me dirijo a bañarme al mar. Rápidamente me quito las chanclas y voy a sentir cómo la suave marea acaricia mis pies. Me meto en el inmenso mar, disfruto de la brisa y de la libertad que se siente al nadar libremente sin sujetarte a normas o deberes.
Querido Héctor, la letra de una canción dice: "poquito a poco entendiendo, que no vale la pena andar por andar, que es mejor caminar aprendiendo". Siempre hay una primera vez, como muy bien decía tu abuelo de ficción, y lo importante no es que nos salga bien todo a la primera sino que disfrutemos del camino del aprendizaje. Con respecto a tu narración, me ha gustado, aunque le daría alguna vueltecita al segundo renglón: "y hasta antes de montar en bici"; yo lo dejaría en "y hasta montar en bici".
EliminarLo único que recuerdo es que me hacía mucha ilusión llegar a Alicante, porque nunca había visto el mar y aunque no me pudiese bañar ya que tuve la suerte de que justo esa semana hiciese mucho viento y mis padres no me dejaron, me quede tranquila porque iba ver el mar por primera vez y eso era lo importante, por lo menos para mi. No lo pasé tan mal porque disfruté los paseos por la playa, las vistas, que por aquel entonces a mi me parecieron una cosa 'impresionante', pero una cosa que se me quedo fue la imagen del mar.
ResponderEliminar"El mar, la mar./ El mar. ¡Sólo la mar". Cuando uno ve el mar, como dice Rafael Alberti en su "Marinero en tierra", " la marejada tira del corazón" y hay que volver a él. Imagino, querida Roxana, que si no hubiera sido por tus padres, tú te hubieras tirado de cabeza al mar a pesar del mal tiempo.
EliminarAunque me gusta lo que cuentas en tu narración, permíteme algunas correcciones. El ratón Erratas ha hecho de las suyas y no has acentuado el verbo "quedé" (pretérito perfecto simple de indicativo" ni ese "mí" pronombre personal de la cuarta línea. Tampoco has puesto la preposicion en la perífrasis ir+a+infinitivo:(no es iba ver el mar, sino iba a ver el mar) y no respetas la concordancia entre sujeto y verbo en el último renglón (no es "me parecieron una cosa impresionante", sino "me pareció una cosa impresionante").
Por aquel entonces solo era un niño de 1, 2, quizá 3 años y como cabe de esperar no entendía nada, vivía en los mundos de yupi y todo lo que ocurría en el mundo era ajeno a mi. Recuerdo muy, muy bien una cosa ante todo, y esa cosa es el mar. Una pista de patinaje enormemente vasta y amplia, en la que alguien había dejado caer un millón de cubos de pintura azul. Fue entonces cuando comptendí ( de alguna forma que aun desconozco ) lo que era el mar. Pero eso fue ya hace muchos años y he perdido gran parte de mis recuerdos, pero lo que nunca perderé será esa fascinación innata que tenemos todos los humanos hacia el mar.
ResponderEliminarQuerido homolector del futuro, al hilo de tus palabras, se me viene a la cabeza el siguiente poema de Pablo Neruda:
EliminarNecesito del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navios.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son sólo las conchas trituradas
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una racha de sal la estalactita
y de una cucharada el dios inmenso.
(...)
Fue en un pueblo de Alicante, donde vi el mar por primera vez. Aunque por aquel entonces yo aún no asistía a la escuela, por alguna razón sabía que esta ya se había acabado. Tal vez, solo tenia que observar con detenimiento el comportamiento relajado y tranquilo de los que me rodeaban. Todo transcurrió en 4 largas horas que duraba el viaje, mi madre por el camino me contó historias de sirenas, peces parlantes y tiburones asesinos. Pero lo que mas me sorprendió fue un cuento que explicaba que si acercabas una caracola a tu oido se escuchaba el oleaje del mar. Cuando llegue al apartamento en aquel pueblo busquė una caracola por el jardín, porque me causaba curiosidad ese desconocido sonido, pero no encontré nada.
ResponderEliminarCuando bajamos a la playa y mis pies se hundieron en la arena comencé a llorar, porque no me gustaba ese tacto pero poco a poco me fui acostumbrado. Cuando me sumerguí por primera vez en esas aguas y probé la repugnante sal no pude evitar llorar nuevamente, pero de nuevo aprendí a evitar las olas para que no rompieran e mi cara. Y para mi sorpresa buceando encontré una caracola. Ese due uno de los mejores dias de mi vida, el mar era precioso, aunque al principio ese lugar no me causó muy buena impresión...
Ante todo, querida Andrea, me gusta ese ir contra corriente tuyo. A esa narradora protagonista que has creado no le agradó demasiado su primer encuentro con el mar, y ¿por qué no?
EliminarHe de confesarte que me encanta tu prosa si bien yo le daría un repaso a la puntuación del texto y a esas tildes que ha hecho desaparecer Erratas: "tenía", "llegué", "días"...
Todavía recuerdo muy bien aquel día. Aunque yo era muy pequeña ese día fue muy especial para mí porque estaba muy contenta por ver el mar y meterme en ese bonito agua azul pero me emocioné tanto para nada porque mis padres no me dejaron ya que yo era pequeña y tampoco sabía nadar . Desde ese momento me empezó a gustar el mar y siempre siento que el mar me relajay apartir del día en el que aprendí a nadar no dejo de ir a la playa
ResponderEliminaren verano.
Querida Doha, te advierto que como felino que soy, a mí no me gusta nada mojarme aunque disfruto infinito viendo el mar.
EliminarPermíteme enmendar un error ortográfico que te ha hecho cometer el maldito Erratas: "a partir de" es una locución y se escribe separado.
No me acuerdo muy bien pero creo que fue en el verano de 2003.Yo no entendía porque había que coger un cacharro que volaba para ir a la playa en ese verano fuí a Gran Canaria y por eso pensaba que la playa estaba muy lejos y con el paso del tiempo me daba cuenta que no hacía falta coger aviones para ir a la playa y que no hacía falta ir tan lejos
ResponderEliminarQuerido homolector del futuro, para aprender a escribir hay que escribir, escribir y escribir, además de leer, leer y leer. Este es un buen comienzo, pero te aconsejo que releas lo escrito, que te asegures de que ni sobran ni faltan comas o puntos. Recuerda que Erratas es muy traicionero y en cualquier descuido puede meterse entre los renglones de tu narración. Estate siempre ojo avizor y no permitas que cuando lo que quieres decir es "por qué" (primera línea), Erratas termine escribiendo un terrible "porque". Recuerda también que fui es monosílabo y no lleva tilde.
EliminarTodo ocurrió cuando tan solo era una niña de 6 años,cuando mis ojos no habían tenido la oportunidad de admirar las aguas cálidas de mar abierto. Quería ver ya el rugido de las olas así que, me adentre en el desierto de arena que invadía aquella playa. Anduve unos pasos más y por fin pude notar los rugidos de las olas al chocar contra las rocas y los dulces rayos de sol que conseguían el claro reflejo de mi en el agua . Pero la sensación que no pude olvidar fue el movimiento de el agua que golpeaba mis piernas, y que a la vez en mi pensamiento me hizo sentirme por una vez viva.
ResponderEliminarNo recuerdo la primera vez que vi el mar, o quizás la playa, era muy pequeña cuando fui por primera vez a Alicante y vi su playa. Recuerdo que tendría 3 años o algo así y fue una sensación maravillosa aunque cuando me metí estaba muy fría y tenia mucho miedo.
ResponderEliminarLa primera vez que vi el mar tendria 4 o 5 años, no recuerdo muy bien pero, recuerdo que ibamos a Alicante, y el primer dia no pudimos ir porque hacia mucho viento y me dijeron mis padres que si me metía iba a tener frio al salir, pero yo quería ir, tenía mucha ilusión por saber como era el agua del mar, asique al día siguiente por la mañana hacía calor y les dije que quería ir, fuimos, y al llegar a la playa tenía miedo de meterme y estuve un rato jugando en la arena pero al meterme me gustó mucho porque, me encantaban las olas.
ResponderEliminarLa primera vez que vi el mar fue cuando tenía 5 años, lo recuerdo como si fuese ayer porque fui a Galicia con mis padres.Fui a meterme al agua con mi padre era la primera vez y la primera ola.... buaahhh me ahogó y pero yo dije que no pasaba nada porque salí sonriendo porque me caía siempre y así era como yo vi la primera vez el mar y las olas.
ResponderEliminarLa primera vez que fui a la playa y vi el mar, pensé varias cosas de las que podía ser:
ResponderEliminarlo primero que pensé fue que era una insignificante mancha de color azul sobre la tierra. Lo segundo que pensé fue que era el corte del final de la tierra y que el resto era el cielo ya que no había nada mas que se pudiera ver, pero me di cuenta de que no podía ser ya que había mucha gente volando sobre el cielo. Así que le pregunte a mi padre que era, y el me dijo que era como un charco de agua solo que mil veces más grande, y que en ese charco gigante que se llama ``mar´´ te puedes bañar.
La primera vez que vi el mar, tenia 5 años, mi madre me dijo: vete a bañar si quieres, papá y yo vamos a tomar algo al bar de al lado. Yo fuí, claramente porque mis padres me estaban vigilando. Me metí en el mar, empecé a meterme en lo más profundo, cuando vi un gran tapón, me dio por destaparlo, y creí que todo el agua se iba a colar por aquel deshague. Resulta que nada de eso pasó, era el sueño que tuve mientras que ibamos en el coche de camino a la playa, pero fue la primera vez que vi el mar.
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