A continuación te reproduzco un fragmento de Los elixires del diablo, de E.T.A. Hoffmann, en el que aparece un terrible espectro. Te propongo que continúes la historia: cuatro o cinco renglones más servirán para dejar sin respiración a los lectores. Miiiaaauuu.
Así reía y aullaba el espantoso espectro, mientras yo, fortalecido por el terror que sentía, salté como un tigre aprisionado por una pitón. Me lancé contra árboles y rocas para, si no matarle, al menos herirle gravemente y que me soltase. Pero él rio todavía más fuerte y yo me sentí lacerado por un dolor repentino. Intenté....
Así reía y aullaba el espantoso espectro, mientras yo, fortalecido por el terror que sentía, salté como un tigre aprisionado por una pitón. Me lancé contra árboles y rocas para, si no matarle, al menos herirle gravemente y que me soltase. Pero él rio todavía más fuerte y yo me sentí lacerado por un dolor repentino. Intenté alcanzar un pequeño clavo oxidado que colgaba de la pared para clavárselo en el cuerpo. Arranqué el clavo de un tirón y rápidamente me escondí en los escombros de una vieja casa. El corazón me latía a 100 por hora, creía que aunque estuviera callado, mis latidos podían delatarme a kilómetros de distancia. El silencio sembró la noche. Afiné mis sentidos hasta el punto de quedarme sin ellos. Él me miró y me sonrió, como si me quedaran segundos de vida. Me cogió sin tener ninguna escapatoria, al fin le pude ver, estaba claro que no quería que viviese.
ResponderEliminarBravíssimo, caro Héctor. Has estado a la altura de la narración original.
Eliminar...Intenté vencerle con una mirada. Mis penetrantes y asustados ojos clavados en las cuencas vacías de aquel espectro espantoso.
ResponderEliminarPero nada de eso fue suficiente para obligarle a regresar a las sombras.
Pues esta criatura infrahumana jugaba con mis pensamientos, era temiblemente fuerte, astuta, era... invencible.
Queridísima Andrea, me gusta tu prosa afilada. Para Tejuelo leerte es un placer felino. Miiiiaaaauuuu. Felicidades.
EliminarIntente subirme a un árbol que llacia tirado sobre los escombros de mi casa. Una vez firme, alcance la bota de mi abuelo en la que guardaba un par de cartuchos de dinamita que habían sobrado de la última explotación que organizamos en la mina. Los encendí con la última cerilla que me quedaba, y acto seguido se los lance a la boca. El monstruo quedó hecho pedazos pero la explosión causó un derrumbamiento. Mi muerte llegó pronto, pero perecí sabiendo que había librado a mi pueblo de aquel horrible y espantoseo monstruo.
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ResponderEliminarMe gusta ese giro que le has dado al personaje protagonista: lo has convertido en un héroe con un final agridulce. Eso sí, ¡por los bigotes de Erratas! Ese maldito roedor te ha hecho cometer algún error ortográfico: "yacer" (no llacer) e "intenté" (con tilde: aguda terminada en vocal).
ResponderEliminarIntenté hacer hasta lo imposible para librarme de sus terribles y afiladas garras y justo cuando menos me lo esperaba alcancé a ver un objeto que brillaba en la distancia o era diminuto.Al parecer un pequeño cristal se encontraba sobre la roca que presupuse que me salvaría la vida...Conseguí librarme por un momento de aquel terrible monstruo y alcancé a llegar a la roca y agarré el cristal con tanta fuerza que me acabe cortando a mi misma,sin darme cuenta mi mano estaba sangrando sin parar.Al espectro al parecer le daba miedo,asco o quién sabe qué la sangre y me dejó caer y aprovecho para salir corriendo,yo aterricé sobre la copa de un frondoso árbol y pensé: '¿Tanto esfuerzo para no morir y el ahora huye de mi?'
ResponderEliminarEs frustrante ver cómo no eres tú, el héroe, el que vence al miedo, sino que es el miedo el que vence al monstruo. Sin duda, un monstruo atípico con hemofobia (miedo a la sangre).
ResponderEliminarY hablando de monstruosidades, Erratas ha vuelto a hacer de las suyas y te ha quitado la tilde de "aprovechó".
Intenté retarle, a un reto de quién aguantaba más sin reirse, afronté mi miedo, y comenzamos a estar serios, el soltó una pequeña sonrisa, yo me empecé a reir. Perdí, el miedo me venció, sali corriendo, una risa maligna al fondo se escuchaba, era el espectro que me atacaba.
ResponderEliminarIntente todo cuanto estuvo a mi alcance pero no conseguí hacerle ni un rasguño.mientras echaba una lágrima me di cuenta de que mi esfuerzo sería en vano.Cerré mis ojos, recordé toda mi vida,y me di cuenta de mi clara derrota.
ResponderEliminarEstaba en un camino muy oscuro , no sabía si era el interior de una casa o estaba en la calle. Seguía andando pero todo el camino era recto, o eso me parecía a mi. Decidí dar me la vuelta para volver atrás, pero al darme la vuelta vi una sombra oscura alzándose. Pensé que era mi sombra y esto era un sueño, pero no. ¡Todo era real! Entonces la única posibilidad que quedaba era que esa sombra fuese un espectro. El espectro levanto la mano y... salí de ese sitio y se me olvido todo lo que ocurrió hasta hoy. ¿Por qué sera?
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