Miau. Soy Tejuelo, un gato nada común que cansado de cazar ratones de biblioteca busca la compañía de homolectores. Estoy dispuesto a dejarme los bigotes por conseguir que disfrutes de la lectura.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Volvemos a despegar: Life vest under your seat

Recibid, queridos homolectores, un maullido de bienvenida. Mi verano ha sido muy intenso y lírico. No he dejado de perseguir a Erratas y de leer poesía. Precisamente quería compartir con vosotros el delicioso poema de Luis García Montero Life vest under your seat, en el que el yo lírico nos sitúa en un avión para hablarnos de temas como la nostalgia, la belleza del paisaje y el amor.

Señores pasajeros buenas tardes
y Nueva York al fondo todavía,
delicadas las torres de Manhattan
con la luz sumergida en una muchacha triste,
buenas tardes señores pasajeros,
mantendremos en vuelo doce mil pies de altura,
altos como su cuerpo en el pasillo
de la Universidad, una pregunta,
podría repetirme el título del libro,
cumpliendo normas internacionales,
las cuatro ventanillas de emergencia,
pero habrá que cenar, tal vez alguna copa,
casi vivir sin vínculo y sin límites,
modos de ver la noche y estar en los cristales
del alba, regresando,
y muchas otras noches regresando
bajo edificios de temblor acuático,
a una velocidad de novecientos
kilómetros, te dije
que nunca resistí las despedidas,
al aeropuerto no,
prefiero tu recuerdo por mi casa,
apoyado en el piano del Bar Andalucía,
bajo el cielo violeta
de los amaneceres de Manhattan,
igual que dos desnudes en penumbra
con Nueva York al fondo, todavía
al aeropuerto no,
rogamos hagan uso
del cinturón, no fumen
hasta que despeguemos,
cuiden que estén derechos los respaldos,
me tienes que llamar, de sus asientos.



Os propongo que os atreváis también vosotros a contar un viaje de vuelta, no necesariamente vuestro (el viaje de regreso del Apolo XI a Cabo Cañaveral) ni necesariamente real (el camino de vuelta desde el interior del cerebro guardado en formol de Albert Einstein a vuestro laboratorio).  Podéis crear un poema, un relato corto, tal vez el apunte en un diario de viaje... Lo importante es dejarse llevar por la imaginación y cuidarse mucho de que Erratas no se cuele entre vuestras líneas. 

2 comentarios:

  1. Con la nostalgia de las vacaciones de verano yo me despido, echando de menos la playa y las atracciones, sin haber mencionado: las noches largas par acostarte a las doce de la noche, los días tan largos o las quedadas con los amigos para bien ir a la piscina, a la calle o las quedadas a las once de la noche para empezar a jugar online, bien con la play o la xbox. Hombre, si se me ha olvidado mencionar lo mejor del verano, la esencia de la vida, levantarte a la una de la mañana sabiendo que no tienes que ir al cole, (en este caso al instituto,) y también sabiendo que no tienes que hacer deberes. Pues yo ya me despido de ti, vacaciones, yendo a mi puerto cerebral USB para coger el pendrive de los estudios, y ademas me despido de ti diciendo a la vez que contemplo por ultima vez el paisaje: " hasta el próximo año vacaciones de la vida".

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  2. Bienvenuto, caro amico. Veo que has aprovechado al máximo tus vacaciones, aunque lo bueno de que hayan terminado es que están por venir otras. En cuanto a tu relato, te agradezco la premura con la que has participado y el tono desenfadado y humorístico de tus líneas, si bien te aconsejaría algún pequeño cambio: en vez de "sin haber mencionado", yo pondría "por no mencionar", y omitiría los dos puntos. De igual forma, he visto alguna huella del maldito roedor; Erratas se ha llevado por delante las tildes de "última" y "además". Grazie mille.

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